Revista Industria Cosmética - Número 29

• Biomimesis o cosmética molecular: su objetivo es analizar las soluciones que la naturaleza ha desarrollado para paliar determinados problemas y replicarlas de forma controlada. Un ejemplo de ello son los péptidos miméticos, imitaciones sintéticas con unas propiedades extraordinarias. • Cultivos celulares: se aprovecha la capacidad totipotente o no diferenciada de las células madre vegetales. Se seleccionan plantas con características peculiares que podrían interesar desde el punto de vista cosmético, y se estudian sus rutas metabólicas y moléculas bioactivas que le dan una función a destacar. Se generan cultivos in vitro a partir de una parte de la planta (fruto, hoja o raíz) y se induce la formación de callos o células madre. Estas se multiplican en biorreactores exponiéndose a condiciones específicas de estrés para diferenciarse y sintetizar las moléculas bioactivas deseadas. A continuación, hay un proceso de lisis celular, liberación de ellas y purificación. • Fermentación: los activos, generalmente extractos de plantas o frutas, son fermentados mediante enzimas y microbios naturales, generalmente levaduras, en un entorno controlado. Esto hace que se consigan transformar ingredientes de origen natural en moléculas más pequeñas para que puedan penetrar en las capas más profundas de la piel multiplicando sus beneficios. • Transformación genética: gracias a ésta se utilizan plantas para la expresión transitoria de moléculas bioactivas de alta pureza. A las hojas de plantas con alta expresión genética (como la Nicotiana Benthamiana o Fragaria vesca ) se les administra una bacteria como, por ejemplo, la Agrobacterium tumefaciens , que transfiere, de forma natural, un vector de expresión a la célula vegetal iniciando la síntesis de la molécula de interés. Después se extrae y purifica. • Sistemas de liberación prolongada: engloba los clásicos liposomas y los, ahora en tendencia, exosomas y niosomas. Los exosomas son nanovesículas extracelulares liberadas por las células que contienen diversas proteínas, lípidos y material genético, como ARNm y ARNmi. Su potencial terapéutico reside en su capacidad para modular el microambiente celular, regular la expresión génica e inducir la diferenciación celular. En términos cosméticos, los exosomas se están utilizando para reducir las arrugas, mejorar la textura e hidratación de la piel y aumentar su elasticidad, así como para reducir la inflamación y los daños causados por los rayos UV. Incluir activos biotecnológicos en la rutina facial permite una mayor eficiencia del tratamiento. Además, se contribuye a la sostenibilidad y cuidado del planeta. Una nueva línea minimalista de regeneración de la piel elaborada con células madre vegetales de algodón de Arabia, planta extremófila de Neftis Laboratorios, por ejemplo, calma, repara y revierte el daño solar aportando, entre otras fitomoléculas, polifenoles. El resultado es una piel rejuvenecida, sana y con las defensas propias reforzadas 56 INDUSTRIA COSMÉTICA 029 SEP/OCT 2023 biotecnología cosmética

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