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Número 10. Primavera 2019 2019
05/04/2019 / Gonzalo Barroso

Neftis apuesta por la fotoliasa para sus productos de protección solar

Neftis Laboratorios, fabricante a terceros de productos cosméticos y sanitarios, ha presentado una nueva emulsión reparadora basada en la enzima de la fotoliasa. Para conseguir la reparación celular, este mecanismo enzimático requiere de luz visible, preferentemente de longitudes de onda entre 400 y 500 nm. Existe la fotoliasa reparadora de los CPD y la 6-4PP, que reconoce las bases dañadas y utiliza la energía solar para romper las uniones covalentes que conectan las pirimidinas de los dímeros. La luz visible excita la molécula de fotoliasa e incrementa su energía y, por tanto, actividad reparadora.

La exposición a la radiación solar es el principal factor ambiental responsable del fotoenvejecimiento (formación de arrugas, aparición de manchas...) y patologías comunes de la piel como pueden ser queratosis actínica, eritema, inmunosupresión o cáncer de piel basal. A este hecho se une que, estadísticamente, los países con mayor número de cánceres de piel se sitúan en las zonas donde la radiación solar es más intensa.

Lesiones en el ADN

La exposición cutánea desprotegida a la radiación UVA y UVB provoca reacciones en cadena que llevan a estrés oxidativo (proteínas, lípidos y melanina) y lesión celular. El ADN es la principal diana de estos daños y las principales lesiones son los dímeros de pirimidina ciclobutano (CPD) y el fotoproducto 6-4-PP. Si estos no se reparan, bloquean la replicación dando lugar a mutaciones y aumentan la probabilidad de acumulación de daño celular y posterior desarrollo de enfermedades tópicas.

Desde Neftis Laboratorios proponen la adicción a los protectores solares de un activo innovador como es la fotoliasa, un enzima procedente del alga verde ‘Anacystis nidulans’ capaz de reparar hasta el 45% del daño causado en el ADN en un periodo de 30 minutos. De esta forma, se previene el fotoenvejecimiento, la inmunosupresión de la piel y, a su vez, se consigue cierta protección frente a los efectos carcinogénicos de la radiación.

La radiación UVA y la UVB

La radiación UVA, a pesar de ser menos energética, también está involucrada en las enfermedades de la piel. Es capaz de atravesar la epidermis y llegar a la dermis dañando proteínas celulares (colágeno y elastina), lípidos y carbohidratos. La pérdida de elasticidad, suavidad, firmeza y formación de arrugas son la consecuencia. Por ello, la radiación UVA se conoce también como la ‘radiación del envejecimiento’.

La radiación UVB es la más energética y mutagénica. Se considera como ‘radiación de las quemaduras’. Es capaz de penetrar en la epidermis, oxidar los lípidos de membrana y dañar el genoma de los queratinocitos, las células vitales del tallo de la epidermis. Todo ello, han incidido desde Neftis, produce efectos biológicos adversos directos e indirectos en la piel.

De la fotoprotección a la fotoreparación

Tal y como ha informado Neftis, “la ciencia avanza y actualmente hablamos de un nuevo concepto complementario a la protección solar: la fotoreparación del ADN celular. Los rayos ultravioletas atacan el ADN en el núcleo de las células, modi­ficando la expresión de los genes y generando mutaciones. Como consecuencia, se llega a la muerte celular y la destrucción de la estructura de la piel”.

Fotoreparar es reparar el daño solar en la piel en el ADN y se ha conseguido aislando las fotoliasas de extracto de plancton. Estos enzimas se utilizan como ingrediente activo en cremas solares y reparadoras con el fin de reparar el daño en el ADN inducido por los rayos UV. Muchos estudios, ha enfatizado Neftis, avalan la eficacia de la fotoliasa en la piel y reparan el daño causado por la exposición a la luz ultravioleta.

Este mecanismo enzimático requiere de luz visible, preferentemente de longitudes de onda entre 400 y 500 nm. Existe la fotoliasa reparadora de los CPD y la 6-4PP, que reconoce las bases dañadas y utiliza la energía solar para romper las uniones covalentes que conectan las pirimidinas de los dímeros. La luz visible excita la molécula de fotoliasa e incrementa la energía de sus electrones. Esto hace que la enzima inyecte un electrón a la molécula de ADN, en el sitio dañado temporalmente por la luz UV, para repararlo.

Fórmula fotoreparadora

Neftis ha formulado fotoreparadores que satisfacen las necesidades de los consumidores, los ayuden a cumplir sus expectativas de uso y, además, diferencien a sus clientes de la competencia. En este sentido, propone una fórmula que contiene tres factores clave; la hidratación, la protección y la reparación.

Se trata de una emulsión de textura ligera y ultrafluida, fácil de aplicar y rápida de absorber. Su textura no grasa embellece la piel y la ilumina para que se vea radiante. Contiene una combinación de filtros de amplio espectro que cubren UVB, lo que da un SPF de 40,9 o 80,8 en función de la fórmula que se escoja. Esta combinación ayuda a proteger la piel de las agresiones externas causadas por la radiación solar ya que contiene enzimas activas de reparación y protección del ADN, fotolias, CPD y ficobiliproteínas. 

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